Soy pequeño, diminuto. Una hormiga en este Mundo. Soy caos. Soy un resultado y una posible solución. Soy un mar de dudas. Soy un cielo despejado y un bosque encantado. Soy un terremoto, quizás un kamikaze. Soy huérfano. Soy amado, rechazado y finalmente olvidado. Soy todo lo que temo y todo lo que busco. Soy el pecado disfrazado de pureza. Soy la felicidad anhelada y el amor no correspondido. Soy demasiado delicado para ser tocado. Soy un sueño, una esperanza. Soy el tiempo perdido. Soy indecisión. Soy miedo y soy valor. Soy sacrificio. Soy destrucción. Soy el quinto elemento. Soy nieve y calor. Soy envidia y perdón. Soy lo que se fue y nunca volverá. Soy lo que pudo ser.
Soy insomnio. Soy lágrimas. Soy dolor. Soy un fiel retrato del miedo. Soy pura ansiedad. Soy la luz al final del túnel. Soy lo que no se puede encontrar. Soy una risa lejana. Soy el que duerme bajo el sol y baila sobre la luna. Soy el que se pierde en una taza. Soy el que rechaza una mirada. Soy ciego, sordo y mudo. Soy un desierto. Soy todo corazón y una pizca de cerebro. Soy una fórmula no descubierta, una receta jamás elaborada. Soy un libro abierto y una mente cerrada. Soy música para tus oídos. Soy cientos de gritos ahogados en un frasco. Soy la locura. Soy descontento. Soy incomprensible, un sinsentido. Soy el futuro que se convierte en pasado. Soy una cometa ansiosa de libertad. Soy la mano que la aferra. Soy una ilusión. Soy tuyo. Soy Noyo.